Tips Para Fortalecer el Cuerpo (Énfasis en Suelo Pélvico)

Trabajando inadvertido tras bambalinas, el suelo pélvico usualmente sólo se torna un problema cuando deja de funcionar apropiadamente. Los problemas en el suelo pélvico pueden resultar en una variedad de complicaciones tales como una mala postura y dolor en la espalda, e incluso puede desencadenar en incontinencia y pérdida del deseo sexual. Así que !Es tiempo para empezar a hacer algo por tu tronco!

 

 

  • ¿Cómo puedo fortalecer mi tronco?

No necesitas ningún artefacto o artículo deportivo costoso para fortalecer tu suelo pélvico. Pueden tensar y relajar los músculos de tu suelo pélvico en cualquier momento y en cualquier lugar. Tu piso pélvico también se está entrenando mientras realizas tu rutina de deporte cotidiana. Se beneficia en especial del pilates, ejercicios enfocados en las piernas, vientre y glúteos, y del yoga. También puedes fortalecer tu piso pélvico durante tus actividades cotidianas, como caminar, hacer el quehacer, al estar sentado en tu silla y en la oficina o mientras haces fila en algún lugar.

  • Tips para sentarse, caminar y estar de pie

En todas las situaciones, trata de mantener tu espina dorsal alargada. Esto pone a trabajar los músculos de tu suelo pélvico. Trata de evitar desplomarte quedando en una posición encorvada (postura en la que la pelvis presenta una inclinación anormal) porque esto le dificulta a la región inferior de tu espina dorsal el compensar el estrés corporal al que se le somete.

  • Al estar sentado

Siéntate con una espalda recta, colocando tus piernas a lo ancho de tus caderas. Enfoca tu atención en el área de tus isquiones (los huesos que conforman tu pelvis). Contrae y relaja sólo los músculos del suelo pélvico, sin tensar tus glúteos. Repite la contracción y la relación por cinco minutos como un ejercicio diario, quizás mientras revisas tus correos.

  • Al estar de pie

De pie, trata de no forzar que las piernas están rígidas y derechas, en cambio, párate con tus rodillas ligeramente flexionadas. Cambia tu peso ocasionalmente de una pierna a otra, y no te mantengas en una sola posición por demasiado tiempo.

  • Al caminar

El piso pélvico se beneficia enormemente de la moción generada por el cuerpo entero. Al caminar, checa tu andar – asegúrate que la planta de tu pie haga pleno contacto con el suelo, en una moción rodante que empieza en tu talón y continúa hacia el metatarso del pie. Mantén tus rodillas ligeramente flexionadas, relaja tus hombros y deja que tus brazos se balanceen libremente.

Paralelo a tu entrenamiento diario, también puedes hacerle un favor a tu piso pélvico manteniendo una dieta balanceada, que contenga abundantes granos y sustancias vitales. Haz un esfuerzo por consumir suficientes vitaminas y minerales, particularmente vitaminas A, B1, C y E, así como ácidos pantoténicos, calcio, potasio y magnesio. Estas vitaminas y minerales contribuyen al funcionamiento saludable de nuestra musculatura y juegan un rol importante en la salud de los tejidos conectivos y de sostén de nuestro cuerpo. Finalmente, aunque no menos importante – limita tu consumo de irritantes tales como el alcohol y el café. Al hacer esto, no sólo obtendrás músculos pélvicos más sanos, sino también una figura más esbelta y una sensación generalizada de bienestar.

 

  

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